Salsa barbacoa

Salsas
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Receta fácil para hacer en casa la tradicional salsa barbacoa de sabor ahumado , ideal para acompañar platos de carne, pizzas.

Ingredientes 1,5 kg. de alitas de pollo 1 cebolla y 2 dientes de ajo 1 cucharada de mantequilla 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra 1 cucharada de mostaza (Antigua o Dijon) 3 cucharadas de salsa inglesa (Perrins o worcester) 1 cucharada de salsa de soja 1 cucharada colmada de miel gallega 100 ml de ketchup 200 ml de salsa de tomate casera 200 ml de agua Sal y pimienta negra recién molida (al gusto).

Para este mes de enero, que empieza un poco torcido y con los bolsillos vacíos, he optado por preparar recetas sencillas y baratas. En casa tenemos debilidad por las alitas de pollo, nos parecen una delicatessen al alcance de cualquiera que no está lo suficiente valorada. Además aceptan muchas preparaciones, yo las suelo cocinar fritas, maceradas en alguna especia y con vino blanco para darles un toque delicioso. En casa de la abuela Pilar las comemos al ajillo y desde hace poco también al horno con un ligero rebozado. Como en los restaurantes tex-mex suelo pedir las Buffalo Wings (o alitas en salsa BBQ) me propuse aprender a hacerlas en casa. El secreto de esta receta está en la salsa barbacoa casera (BBQ sauce). Inventada en 1829 con el fin de darle sabor a cualquier tipo de carne asada, actualmente los alimentos que más emplean en esta salsa son las costillas de cerdo y el pollo asado. Este tipo de salsa combina el sabor ácido con el dulce, además podemos añadir nuestras especias preferidas y darle un toque único. Aunque siempre respetando su base, debe llevar sí o sí: salsa de tomate, ketchup, mostaza (o algún vinagre), soja y miel. A estos ingredientes he añadido el toque rechupete para que todo el mundo se chupe los dedos hasta dejar vacío el plato. La receta es tan sencilla que no os lo vais a creer. No utilizamos la sartén en ningún momento así que no hay que freír, trabaja el horno por vosotros. Si queréis hacerlo aún más fácil sin preparar vuestra salsa casera tenéis varias opciones para comprar, os recomiendo las clásicas de Heinz (que salió al mercado en 1940) y la de Kraft (en 1960). De una manera u otra esta es una receta que gustará a toda la familia ya sean grandes y pequeños, son muy divertidas de comer ya que no hacen falta cubiertos ¡directamente con las manos.